Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 226 Noviembre de 2017

Milagros Marcos, consejera de Agricultura y Ganadería de Castilla y León.

José Luis Guerrero

Licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Valladolid, realizó estudios de postgrado en información, biblioteconomía y documentación en la Universidad de Salamanca. Forma parte del cuerpo facultativo superior de la Junta de Castilla y León.
Entre 2011 y 2015 estuvo al frente de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, si bien con anterioridad fue responsable de la Gerencia de los Servicios Sociales de la Comunidad, dado que el presidente Herrera ya había apreciado su formación y capacidades. En esta vertiente fue la responsable de impulsar la Ley de Dependencia.
Es una mujer abierta al diálogo, que evidencia conocimiento de los temas porque se los ha estudiado. Quizá por esta virtud sea también la portavoz del Gobierno de Castilla y León. Y es más que probable continúe con responsabilidades públicas cuando Alfonso Fernández Mañueco sea llamado a presidir la Junta de Castilla y León.
A pesar de su juventud tiene un largo currículo en áreas como la cultura o el medio ambiente. Lleva dos años largos al frente de la Consejería de Agricultura y Ganadería, lo que le ha llevado a bregar con la mayor sequía que ha conocido el campo en las últimas décadas. No se arredra, más bien ofrece la imagen de una persona que se crece ante las dificultades. Dicho de otro modo, una currante y una luchadora.

Su departamento gestionará un presupuesto de 1.400,5 millones de euros, de los que 924,4 corresponden a la Política Agraria Común (PAC). Además, pretende poner en marcha 110 millones en préstamos garantizados para inversiones en los sectores agrario y agroindustrial ¿Son dineros suficientes para los objetivos de rejuvenecer el campo e impulsar su industria de transformación?
Realmente es un presupuesto muy importante. Es un dinero que va directamente al sector. El 40% de las rentas del sector agrario, cerca de mil millones en Castilla y León, procede de la Política Agraria Común. Y, por otra parte, dedicamos fondos a la competitividad, industrialización y rejuvenecimiento del sector. El campo necesita rejuvenecer, debemos dar el relevo a agricultores más formados. Y tenemos que facilitar ese relevo, con ayudas directas a la incorporación de jóvenes. Pero también hay que hacer más atractivo el campo, asegurando rendimientos, abaratando los costes de producción, con la mecanización y automatización del campo, etc. En los precios no podemos incidir porque estamos en una economía de mercado. La mayor parte del presupuesto va dirigida a hacer más atractivo el campo a los jóvenes agricultores.

¿La sequía ha podido ser causa de que su departamento goce de un mayor presupuesto para el próximo ejercicio?
La sequía tiene una partida muy importante en los presupuestos de la Consejería, fundamentalmente vinculada a mecanismos estructurales. Hay ayudas directas al sector que se están pagando de modo diligente a todo aquel que lo está justificando. Es importante no tener que pagar las tasas agroganaderas, también no tener que pagar los intereses de los préstamos que se han concedido. Pero sobre todo, nos volcamos con dos líneas de actuación: mejorar las infraestructuras de regadío y, por otro, incrementar la partida del seguro agrario. Hemos multiplicado por tres la partida para mejorar los seguros agrarios. Impulsamos que el agricultor suscriba los seguros, para que no sufra un quebranto en años como éste. La partida para este fin es de 7,8 millones de euros. La Consejería anticipa al agricultor o ganadero la financiación de la póliza, de modo que al profesional le llega descontado ese dinero cuando la suscribe.