Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 238 Diciembre de 2018

José Ramón Bauzá Díaz, senador del Partido Popular por las Islas Baleares

Diego Roves

Asegura que la política municipal debe ser la escuela de cualquier persona que decida dedicarse a esta dura profesión. Una profesión que él se resiste a denominarla como tal, y que prefiere dedicarle otro término: dedicación. José Ramón Bauzá Díaz es un político admirado por su labor al frente de la Presidencia del Gobierno Autonómico de las Islas Baleares, donde se siente orgulloso de haber reflejado en sus políticas su propio ideario y, especialmente, de ofrecer durante su legislatura el más amplio sentido del concepto libertad a sus conciudadanos. Gran defensor de las medidas liberales, en la siguiente entrevista Bauzá Díaz manifiesta sus inquietudes acerca del conflicto catalán y los ecos del mismo en el archipiélago, analiza las diferencias entre sus propias políticas y las del pacto de izquierdas que dirige actualmente la gestión balear y habla de Regeneración Liberal, un documento que ha sido asumido y defendido por Pablo Casado para determinar el camino que debe seguir el Partido Popular en adelante.

Su cargo con más repercusión mediática a nivel nacional fue el de presidente de las Islas. ¿Qué aportó su gestión y la de su equipo a la Comunidad balear?
Antes de llegar a la Presidencia del Gobierno Autonómico asumí la Presidencia del Partido Popular balear. Eran, sin duda, los peores momentos en la historia del partido, donde cada día estábamos en los medios de comunicación por los casos de corrupción. Era un reto, y lo asumí con absoluta firmeza y dedicación. Tuve que aplicar varias medidas que hoy en día se dan por hechas, pero que en aquellos momentos, hace diez años, eran impensables, y nunca se habían tomado y con las que fuimos pioneros en algunas de ellas: como el hecho de que los imputados con medidas cautelares abandonaran nuestra formación política; mi compromiso de no llevar ningún imputado en listas por transparencia y por evitar cualquier desconfianza de la ciudadanía, o el desarrollo del primer código ético que ha habido en la historia, para definir aún más si cabe esos comportamientos en base a la excelencia, la transparencia y la credibilidad que en aquellos momentos necesitaban tanto las Islas Baleares como España.
Mi gobierno se caracterizó por políticas liberales que eran necesarias para el archipiélago y también para el país, ya que son las que llevaron a España al éxito y, en el caso de Baleares, permitieron evolucionar desde una situación de quiebra técnica a ser la región que más crecía de Europa a un ritmo de 3,5% anual.
Asimismo, me siento muy orgulloso de la aplicación de la libertad que ejercí en mi legislatura, a través de la eliminación del requisito del catalán para acceder a la Administración por parte de los funcionarios. Así, evitamos que una gran masa de talento se fugara de nuestras islas como venía ocurriendo los anteriores años. Hay que tener en cuenta que quien más sufría ese perjuicio eran los propios ciudadanos del archipiélago, ya que tenían más desventajas para acceder al empleo público al tiempo que los servicios perdían la oportunidad de estar desempeñados por los mejores profesionales. Además, eliminamos la inmersión lingüística en catalán en las escuelas para que los padres pudieran elegir libremente la primera lengua en la educación de sus hijos, e implementamos el trilingüismo en sustitución de esa inmersión lingüística en catalán.

Hace algunos meses usted impulsó la corriente de Regeneración Liberal dentro del PP, o sea, medidas económicas liberales con las que muchos ciudadanos españoles estamos de acuerdo. ¿Cuál fue la receptividad de las mismas por sus compañeros de partido y dirigentes actuales?
Quise recoger ese pensamiento liberal que ha sido el origen de la ideología del centro-derecha español desde siempre y que ha llevado a España a sus más altas cuotas de prosperidad y riqueza. Y como consecuencia de ese Congreso Extraordinario, expuse en la Junta Directiva nacional que no era el momento de designar caras, sino de elegir ideas. Junto con un grupo de personas, redactamos ese documento de Regeneración Liberal donde está todo aquello que yo creo que es la práctica liberal en la máxima amplitud que debe desarrollar un futuro gobierno en España.
Ese documento lo hice llegar a los candidatos a la presidencia del Partido Popular. Pablo Casado asumió por completo ese documento y por ello le di mi apoyo. Mucha gente me preguntaba por qué yo no me presenté como candidato con ese documento, y yo respondía que defendía unas ideas que, en mi opinión, deben pervivir y perdurar en el tiempo, independientemente de quiénes fueran las personas que lideraran este proyecto. Y sigo opinando lo mismo y sigo creyendo absolutamente en cada una de las ideas que he plasmado en Regeneración Liberal, porque además lo he redactado en base a la experiencia de la Presidencia del Gobierno Balear, es decir, no es un documento teórico sino real.