Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 238 Diciembre de 2018

Tomás Epeldegui Pereda, director de Degussa en España

Carmen Peñalver

Degussa se puso en marcha en 2010, cuando fue adquirido por la familia von Fink, una de las más acaudaladas de Alemania. La familia había desarrollado un conocimiento del oro a lo largo de los años y apreciaba sus cualidades como activo. Cuando les surgió la oportunidad de adquirir la marca, vieron el momento de revivir el nombre y establecer una empresa de comercio de oro de ámbito mundial.

Ustedes ofrecen inversión en metales preciosos en forma de los clásicos lingotes y otros acabados. ¿Aparte del oro, qué otros metales trabajan y cuáles son los más demandados por sus clientes/inversores?
Además del oro, también comercializamos plata, platino y paladio. Ocasionalmente, y bajo pedido, podemos ofrecer rodio, iridio y rutenio. Tanto el oro como la plata y el platino los ofrecemos en lingotes y en monedas. Los demás, en forma de lingotes.
El metal más demandado es sin duda el oro. Es el más conocido por todos y el hecho de que la compra de oro físico de inversión esté exenta de IVA tiene mucho atractivo. Además, por supuesto, de sus cualidades demostradas a través de más de 5.000 años preservando valor. El resto de metales preciosos están grabados con el IVA, lo que al inversor le supone una barrera inicial a la hora de la inversión.

¿Cuáles son las ventajas de invertir en oro físico frente al inmobiliario u otro tipo de productos de ahorro?
La mejor fórmula de gestionar un patrimonio es mediante la diversificación, tenemos que invertir en inmuebles, renta variable, renta fija, oro y colecciones, entre otros. La inversión en oro físico la podemos ver como ese depósito a largo plazo pero con liquidez inmediata que todos tenemos para el caso de una necesidad imprevista. Podríamos decir que el oro es un seguro para el devenir de nuestras otras inversiones. Lo ideal es que nuestra inversión en oro llegue a nuestros bisnietos. Eso supondrá que a todos les ha ido bien en la vida y no ha habido necesidad de utilizarlo.
En un país donde las estadísticas demuestran que hay muchas personas que guardan el dinero “debajo del colchón”, el oro es una buena alternativa ya no sólo por su histórico comportamiento preservando valor, sino por sus grandes cualidades de no estropearse ni corroerse con el tiempo y sus inclemencias. Para protegernos de la inflación hay que invertir en activos reales como los inmuebles, las acciones y el oro. Tenemos que mantener el poder adquisitivo en el tiempo y el oro nos ayuda a preservar valor.
El oro además de protegernos de la inflación y constante pérdida de poder adquisitivo nos ayuda a reducir el riesgo y mejorar la rentabilidad del conjunto de nuestras inversiones, así lo avalan diversos estudios, como los de PWC o el World Gold Council.

¿Cuál es el mejor momento para comprar oro y por qué?
Buena pregunta, pero ese es el mejor secreto guardado del mundo, no sólo para el oro, sino para cualquier inversión.
Por mi experiencia puedo decir que cuando nadie quiere ni oír hablar de un activo es un buen momento para pensárselo, ser valiente y comprar. En cambio, cuando todo el mundo habla de él es el momento de salirse. Con otras palabras, pero misma idea. Importantes inversores ya lo han indicado en el pasado.
Salvo que esté en máximos, creo que cualquier momento puede ser bueno. Nuestra inversión es a largo plazo, con lo que el precio de entrada es importante, pero no nos va a cambiar mucho el resultado final. El oro físico no es un activo para especular, es un ahorro. Tenga presente que en una diversificación patrimonial el oro participaría en un 10%, incluso un 15%, de ese reparto y, conforme nuestro patrimonio crece, esta proporción debe mantenerse.