Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 241 Marzo de 2019

Antonio Blanco Martín, socio y director de Ingeniería de Atlas Robots

Carmen Peñalver

Antonio Blanco Martín, socio y director de Ingeniería de Atlas Robots, es Ingeniero Industrial especializado en gestión de proyectos y robótica, con una gran capacidad para liderar personal, interesado en la formación constante y la integración de la robótica en la industria.

¿Cuándo se fundó Atlas Robots, dónde, por quién y con qué objetivos?
Atlas Robots se fundó el 31 de julio de 2015 debido a la pasión que teníamos y tenemos por la robótica industrial mi socio Gonzalo García Santacruz y yo. Decidimos establecerla en la comunidad de Madrid, que es donde empezamos y donde ambos residimos. Se encuentra situada en Valdemoro, zona sur de Madrid.
Los objetivos de la sociedad estaban claros desde un principio, nosotros queremos cambiar el mundo a través de la robótica industrial. En aquel momento pensamos que se estaba produciendo un cambio de paradigma, por ello creamos la sociedad con la intención de ser parte activa en dicho cambio y contribuir para poder garantizar que la robótica se instaura de manera correcta y con un nivel alto de satisfacción.
Esto lo conseguimos a través de la creación de productos asequibles y propios que ayuden a realizar esta revolución. Nuestra filosofía es crear productos asequibles, robustos, autónomos y flexibles.

Háblenos de la actividad de la empresa, ¿a qué se dedican?
Podríamos decir que nos dedicamos, en general, a la robótica industrial. Sin embargo, tenemos una idea mucho más ambiciosa. Está claro que nuestra base es la robótica industrial y queremos que siga siendo así, pero tenemos la necesidad de diseñar productos innovadores. Nos centramos en máquinas que mejoran la sociedad. Las personas deberían estar realizando tareas que aporten un valor añadido, en cuanto no es así, ese trabajo lo puede hacer el robot. Podríamos decir que, en general, hacemos la vida más fácil a la gente.

¿Cuáles son sus productos y servicios más significativos? ¿Cuál diría que es su producto estrella?
Principalmente, nos dedicamos a productos que tienen una alta carga de ingeniería a un precio competitivo. Esto lo conseguimos gracias a nuestros robots de segunda mano, los cuales compramos a fábricas de automoción que cambian sus líneas de producción, a un precio muy competitivo quedándonos sólo con los robots que cumplen unos estrictos estándares de calidad. Debido a este factor podemos ofrecer un producto de muy alta calidad a un precio muy ajustado.
Actualmente, nuestros productos estrella son los paletizadores, en cualquiera de sus tres modalidades. El paletizador de cajas, el de sacos y el de sacos con garra. Estos productos ya han sido testados y satisfacen las necesidades de nuestros clientes.
Además, podremos incluir en breve a nuestros productos estrella el AGV propio con el que contaremos a lo largo del primer trimestre de este año. Se trata de algo tremendamente demandado y posiblemente una de las claves para este 2019.

¿A qué tipo de clientes y sectores pueden interesarles sus productos?
Potencialmente a cualquier cliente de cualquier sector. Nosotros, si bien estamos especializados en manipulación y en proyectos con una alta carga de ingeniería, estamos al servicio de cualquier empresa, ya sea grande o pequeña que necesite ayuda con la automatización de un proceso productivo.
Yo animo a cualquier compañía a no sólo automatizar, sino a robotizar de manera segura. La diferencia positiva que te ofrece un robot es principalmente la flexibilidad y el rápido retorno de la inversión. En realidad puede ser incorporado en cualquier proceso productivo a un coste muy razonable.

¿Qué importancia cree que tendrá la robótica en los próximos cinco años?
Creo que estamos en un punto muy similar al que se encontraba Europa en el siglo XIX, en el que la revolución industrial estaba empezando a ser ya una realidad tangible para la persona de a pie.
Pienso que durante los próximos cinco años va a haber un crecimiento exponencial de la robótica industrial siendo esta una necesidad imperiosa y cada vez más extendida.
No creamos que la robótica es algo del futuro. Las grandes líneas de personal poco cualificado y realizando tareas monótonas sin aportar valor añadido han llegado a su fin. Con esto conseguimos no sólo bajar el precio de los productos, sino que las personas se formen en trabajos más cualificados y de mayor calidad.
Esto creará un cambio en el proceso productivo y en la manera de organizar el trabajo dentro de las fábricas, consiguiendo que muchas de las personas se reinventen y tengamos una sociedad con más posibilidades y un incremento en el poder adquisitivo de la gente.

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