Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 249 Diciembre de 2019

Roberto Solsona, presidente de AEFYT


Jesús Monroy

Un tema que sorprende cuando comienzas a hablar con el presidente de la Asociación de Empresas de Frio y sus Tecnologías (AEFYT), Roberto Solsona, es la necesidad que tiene el sector de técnicos y especialistas para que las empresas puedan seguir creciendo. “El sector mantiene 22.000 puestos de trabajo. Tenemos 100% de empleo y tenemos serios problemas para encontrar trabajadores preparados para trabajar en nuestro sector, hasta tal punto que ese déficit es un freno al desarrollo de las empresas del sector”. El sector de la refrigeración abarca a todas aquellas empresas y profesionales relacionados con el diseño, la fabricación, comercialización, instalación y mantenimiento de instalaciones frigoríficas, entendiendo como tales, las instalaciones fijas de refrigeración comercial y frío industrial.

Explíquenos este fenómeno. En un país castigado por el desempleo nos encontramos con un sector que lo demanda y que tiene problemas para encontrar técnicos. ¿No existe en la Formación Profesional esta especialidad? ¿Es una actividad de alto riesgo? ¿Qué sucede?
Existe una formación profesional para esta especialidad. Y no, no es una actividad de alto riesgo. Esta falta de profesionales entendemos que es debido al desconocimiento, por parte de la sociedad, de las salidas profesionales que tiene el sector. Actualmente a las empresas les cuesta mucho tiempo y esfuerzo cubrir estos puestos de trabajo debido a la escasez de técnicos en el sector. Son empleos cualificados que necesitan de conocimientos y habilidades técnicas. Con puestos de trabajo estables y bien remunerados. Debemos dar a conocer este sector a la sociedad para que los jóvenes puedan ver aquí una salida laboral cualificada y que muestren interés en integrarse profesionalmente en él.
Los datos económicos también sorprenden, porque es un sector que no deja de crecer. Si hablamos de términos económicos el sector de la refrigeración en España factura anualmente más de 5.000 millones de euros y ha experimentado tasas de fuerte crecimiento en su facturación en los últimos años, concretamente del 7% en  2016, 14% en 2017 y del 15% en 2018. Crecimientos por encima del crecimiento del PIB de España, que en estos tres años alcanzó el máximo en 2016 con un 3.2%.

¿A qué factores se debe este crecimiento sostenido del sector?
Sólo la refrigeración, de manera directa ha contribuido al PIB con más de 2.000 millones de euros Pero, además, la refrigeración, ha hecho posible el desarrollo y crecimiento de otros sectores, siendo un eslabón necesario en industrias como la agroalimentaria, automoción, turismo y hostelería, farmacéutica, entre otras, contribuyendo a la generación de un valor añadido que representa aproximadamente el 40% del PIB de España.

¿Cómo se estructura el sector? ¿Qué especialidades abarca?
El sector de la refrigeración en España es un sector maduro, de alta especialización, y claramente estructurado en una cadena de valor con actores y actividades diferenciadas, que abarcan los siguientes subsectores: fabricación de componentes; distribución y comercialización de componentes y suministros frigoríficos; fabricación de equipos frigoríficos; construcción y mantenimiento de instalaciones e ingeniería y consultoría
Concurren en el sector de la refrigeración en España más de 5.000 empresas certificadas como Instaladores frigoristas y más de 200 empresas fabricantes, consultoras y comercializadoras de suministros y equipos frigoríficos.
Se estima que dos tercios de la facturación del sector lo generan las empresas de instalación y mantenimiento de instalaciones frigoríficas. Mientras que la fabricación y la distribución de equipos y suministros suman el otro tercio.
El subsector de empresas instaladoras se encuentra muy fragmentado en multitud de pequeñas y medianas empresas instaladoras de origen familiar. Destaca esta fragmentación comparativamente con otros países europeos, y constituye una de las grandes riquezas de nuestro sector.
En cuanto a la actividad de las empresas fabricantes y distribuidoras, la mitad de la facturación de producto corresponde a equipos ensamblados (mobiliario frigorífico, equipos frigoríficos, cámaras frigoríficas modulares, y torres de refrigeración), y el resto a distribución de componentes (compresores y componentes frigoríficos en línea, intercambiadores térmicos, gases refrigerantes, y regulación electrónica).
Si hacemos análisis del comercio exterior de los últimos 15 años, podemos observar que, tras la crisis económica, la producción española del sector de la refrigeración ha ido ganando competitividad.

[Sigue en la versión impresa]