Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 248 Noviembre de 2019

Javier Hernani Burzaco, consejero delegado de BME

Juan Comas

La Bolsa española data de 1831. Desde su nacimiento, la misión de las Bolsas ha sido ofrecer financiación a la economía real, para permitir el crecimiento y la expansión de las empresas. Este objetivo sigue siendo el que nos guía hoy en día. Las empresas saben que en el mercado pueden encontrar una vía de financiación estable que fortalezca sus negocios y les permita crecer. Con esta meta en mente, Bolsas y Mercados Españoles nació hace 18 años, integrando a las sociedades rectoras de las cuatro Bolsas, los mercados de Derivados y Renta Fija, y los sistemas de registro, compensación y liquidación de valores. Fueron estas sociedades gestoras las que se unieron para crear la compañía en 2001, tras firmar el conocido como Protocolo de los Mercados Españoles. En 2006, coincidiendo con el 175 aniversario de la Bolsa española, BME dio el salto al parqué y pasó a ser una empresa cotizada.

¿Cuál es la filosofía de gestión y principios de actuación de Bolsas y Mercados Españoles?
Perseguimos la excelencia en todo lo que hacemos, para mantener la máxima eficiencia en la prestación de servicios y garantizar la integridad, la transparencia y la equidad en el mercado. Como proveedores de servicios, situamos al cliente en el centro de actuación, porque sabemos que es clave adelantarnos a sus necesidades y poder satisfacerlas en un mundo tan cambiante como el actual. En cuanto a nuestros accionistas, nos enfocamos en generar valor y mantener una elevada rentabilidad por dividendo.

¿Cuáles son sus Unidades de Negocio? Y de forma breve, indíquenos cuáles son los productos y servicios más significativos que prestan.
Contamos con seis áreas de negocio: Renta Variable, Renta Fija, Derivados, Clearing, Liquidación y Registro y Market Data y Servicios de Valor Añadido. Todas ellas aportan al crecimiento de la empresa y nos permiten tener una elevada diversificación de los ingresos. Como resultado de ello, tenemos un modelo de negocio sólido y resistente a periodos de bajos volúmenes de contratación en los mercados, como el actual.

También tienen una importante presencia internacional. ¿Con qué proyectos y participaciones?
Uno de los pilares de nuestro Plan Estratégico 2019-2021 pasa, precisamente, por aumentar nuestra diversificación geográfica. Estamos presentes en 13 países de tres continentes (Europa, América y África), con especial atención a América Latina. Recientemente, hemos promovido junto a la Bolsa Mexicana de Valores una iniciativa para impulsar el negocio de Market Data en Latinoamérica. También desarrollamos plataformas tecnológicas para la Bolsa Boliviana de Valores y para la Bolsa de Argel, que entrarán en producción este año. Hace unos meses, Iberclear añadió a Portugal como nuevo mercado al servicio de liquidación y custodia transfronteriza, Cross-Border Services (CBS). Son sólo algunos ejemplos recientes de nuestra presencia internacional, que aspiramos a incrementar. 

Según la Federación Mundial de Bolsas, BME ocupa el duodécimo lugar en su ranking. ¿Con cuántos miles de millones de dólares en flujos de financiación canalizados y cuál es su gran objetivo en este apartado?
En efecto, somos la duodécima Bolsa del mundo en el ranking de 2018, con 13.680 millones de dólares en flujos de financiación canalizados, con datos a enero de este año. El puesto que ocupamos en la clasificación está por encima del que nos correspondería por el PIB de España en el ranking mundial.

Presumen ustedes de ser socialmente responsables. ¿En qué apartados y con qué valores económicos?
La responsabilidad social corporativa es una prioridad para BME y la aplicamos en las interacciones con todos nuestros grupos de interés. Nos unimos al Pacto Mundial de Naciones Unidas, en 2011 y formamos parte también del Código de Buenas Prácticas Tributarias y de la Sustainable Stock Exchanges (SSE), una iniciativa de la ONU que tiene como objetivo concienciar sobre el buen gobierno corporativo y la responsabilidad social y empresarial. En 2018, además, logramos una significativa mejora en la eficiencia energética. Las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero del grupo se redujeron un 20,3% respecto al año anterior y el consumo energético interno bajó un 7,64%. El año pasado, el valor económico distribuido a grupos de interés fue de 309,7 millones de euros. Como decía antes, estamos comprometidos con la formación financiera de nuestros empleados, y también con la promoción de una mayor cultura financiera, entre otras iniciativas, a través del Instituto BME.
Además, como gestores de los mercados, también promovemos la emisión de bonos verdes, un apartado en el que España ocupa un lugar destacado a nivel mundial. Creemos que la responsabilidad social corporativa es mucho más que una moda y es una cuestión que tenemos muy presente por convicción.