Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 248 Noviembre de 2019

Emilia Zaballos Pulido, presidenta y fundadora de Fundación Zaballos

Paloma Serrano

Los objetivos de la Fundación Zaballos a corto plazo se basan fundamentalmente en la ambiciosa idea de conseguir llegar a ser un referente en la lucha por la defensa de los derechos constitucionales, dando visibilidad a todos los logros conseguidos durante sus 23 años de vida y que se le empiece a considerar como una entidad con la capacidad de agrupar a afectados por injusticias o situaciones que de una u otra forma vulneran derechos humanos o reconocidos constitucionalmente, gestionando desde su posicionamiento las acciones y movimientos necesarios para provocar el cambio en determinadas situaciones que así lo requieren.
La mejor forma de colaborar con los fines y objetivos de la Fundación Zaballos es suscribirse a su programa de donaciones desde tan sólo 15 € al mes, además de poder implicarse activamente en todos sus proyectos, acciones e iniciativas.
Desde la web de la fundación (www.fundacionzaballos.es) es posible no sólo obtener una idea general de las actividades que desarrollan habitualmente, sino que también es la mejor forma de contacto para todas aquellas personas e instituciones que tengan un interés en colaborar con la Fundación de forma activa o en hacerles llegar propuestas o ideas. Hablamos con su fundadora y presidenta, la abogada Emilia Zaballos, mujer referente donde las haya y que nos ofrece una visión de su vida y de los éxitos conseguidos en su carrera profesional.

¿Quién es Emilia Zaballos? Háblenos brevemente de su trayectoria profesional y por qué en 1989 puso en marcha el Despacho Zaballos Abogados.
Con 22 años monté mi propio despacho y con 26 tenía más de 30 profesionales trabajando a mi cargo en despachos en diferentes lugares. Con 28 años acepté la defensa de uno de los casos más mediáticos de España: defensa del asesino de Anabel Segura. Momento que marcó un antes y un después en mi vida profesional. Me situó entre los abogados más mediáticos y reconocidos y mi trayectoria a todos los niveles tuvo una progresión favorablemente sorprendente, no sólo por el posicionamiento entre los mejores asumiendo representaciones y defensas en asuntos de gran envergadura, complejidad y en el punto de mira de todo el mundo..., también por poner en marcha un despacho del todo novedoso en la forma de gestión y expansión. Arropada en todo momento por un gran equipo de profesionales seleccionados por mí y con una dedicación enorme. Llegue a tener un despacho de referencia con más de 50 profesionales, donde coincidía que era la única mujer que, a tan corta edad, había fundado, dirigido hasta llevarlo al éxito en tan corto tiempo, y sin socios, un despacho de estas dimensiones y que seguía creciendo.

Hablemos de la Fundación Zaballos. ¿Cuándo nace, por qué inquietudes personales y profesionales y con qué objetivo principal?
Fundación Zaballos para Defensa de los Derechos Constitucionales, un objeto tan amplio como queramos y tan concreto como sea necesario, nació hace 23 años, y es mi proyecto de vida. Yo no tengo hijos, ni sobrinos y creo que no hay mejor forma para dar continuidad a una existencia de éxito. Soy creyente y agradecida, Dios y el universo me han bendecido a lo largo de mi vida, y creo en la teoría del Diezmo. Creo que devolver a la sociedad un poquito de lo que nos ha dado no es solo gratitud, debería ser casi una obligación a imponernos todos. Desde mi fundación, lo llevo a cabo de la forma que mejor lo sé hacer desde mi profesión que es la que tantos éxitos me ha dado. Siempre me gustó cuestionarme todo lo que no entiendo, todo lo que considero que no es justo, todo lo que crea un perjuicio para un sector determinado. Si eso lo unimos a que soy rebelde, inconformista, me gusta la acción y no quedarme esperando a que otros lo hagan, puedo decir que di con la horma de mi zapato. Desde aquí buscamos colectivos que de una forma u otra sufran un perjuicio. Hemos sido pioneros en detectar nichos importantes de abusos por grandes entidades y hemos gestionado el hacerlas frente llegando a conseguir la modificación de sus conductas. Damos soportes a gran número de asociaciones y fundaciones con las que tenemos convenios de colaboración y de esa forma les aportamos un soporte legal que no tendrían sin nosotros y una visibilidad que por sí solas no podrían llegar a tener para resolver lo que les preocupa.

¿Quién forma parte de la misma y cómo se seleccionan los asuntos a apoyar o gestionar desde la Fundación?
En la fundación queremos cabezas y manos. Tener ideas, pero no tener capacidad de ejecutarlas no vale para nada. Hace falta ser valiente para no quedarse parado frente a las dificultades que cambiar las cosas plantea. Por ello la gente que se involucra en nuestros proyectos, son personas que un “no se puede”, o “siempre se hizo así”, no les vale. Estamos dispuestos a hacer lo necesario para que las cosas que no funcionan se hagan de otra forma, o al menos se sepa públicamente que no funcionan y por qué y las posibles soluciones.