Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 248 Noviembre de 2019

Juan Alfaro y Marino Cid, socios fundadores y directores de HOGO

Carmen Peñalver

Juan Alfaro, uno de los socios y directores de HOGO, explica: “Hace unos años, conocimos la existencia de un sistema de descanso desarrollado por un investigador español, que se elaboraba de forma artesanal con materiales naturales de la máxima calidad y sin productos químicos, cuya tecnología aportaba, en teoría, importantes beneficios a la salud. Este investigador llevaba trabajando en el sistema casi tres décadas, así que decidimos probarlo personalmente y la experiencia fue tal que resolvimos comprar los derechos de comercialización del sistema para todo el mundo. Así empezó Originbeds, compañía propietaria de la marca HOGO, que nació sobre la base de que un correcto descanso, es fundamental para el cuidado de la salud. Para lograrlo, se debe ofrecer al cuerpo un ecosistema natural lo más semejante posible al medio biológico habitual y un espacio libre de emisiones, químicos y componentes artificiales. Todo ello en pro de importantes beneficios para la salud”.

Previo al comienzo de la comercialización del producto en 2018 bajo la marca HOGO, decidieron obtener el aval científico que demostrase los beneficios sobre la salud del sistema. Háblenos de ello.
M.C. Cuando creamos HOGO, consideramos que antes de empezar a comercializar el sistema de descanso era necesario estudiar y demostrar científicamente sus beneficios.
Hablando con diferentes expertos, descubrimos que uno de los Departamentos de Inmunología más importantes de España estaba en la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid, departamento que dirigía una reconocida catedrática de prestigio internacional, la doctora Mónica de La Fuente Rey. Contactamos con ella y pusimos en marcha el estudio Efecto del descanso sobre materiales naturales y libres de campos electromagnéticos en el sistema inmunitario y la edad biológica, cuyos resultados han sido presentados recientemente en Berlín en el 26th Annual Scientific Meeting of the PsychoNeuroImmunolgy Research Society.
Este estudio, que próximamente se publicará en forma resumida en la revista Brain, Behavior, and Immunity y como artículo en otra revista científica, analizó el efecto que tenía en 30 hombres y mujeres el descanso durante 60 días en el sistema de descanso HOGO. Para ello, se analizaron 30 parámetros, que incluían indicadores de función inmunitaria, de edad biológica, de estrés oxidativo e inflamatorio, así como de estado de bienestar y toda una serie de hormonas. Los valores obtenidos se analizaron y también se compararon con los que presentaban personas que durante esos dos meses durmieron en un sistema placebo.
Los resultados han sido muy buenos y han demostrado que en menos de dos meses durmiendo en el sistema de descanso HOGO, se disminuye el estrés oxidativo y el estrés inflamatorio del organismo, lo que revierte en una mejora del estado de salud y reduce el riesgo de padecer muchas enfermedades. Además, aumenta la producción de antioxidantes, mejora el sistema inmunitario, es decir, nuestras defensas frente a infecciones, y disminuye la edad biológica una media de 15 años en tan solo dos meses, resultados que a la larga han mejorado notablemente. La edad biológica es, versus la cronológica, la que realmente indica la velocidad a la que nuestro organismo está envejeciendo. Cuanto menor sea esta edad, también lo será el riesgo de enfermar y mayor nuestra esperanza de vida.
Finalmente, el estudio también ha mostrado que las personas que descansaron sobre HOGO mostraron una mejoría en toda una serie de hormonas relacionadas con la respuesta al estrés, reduciendo notablemente el cortisol basal.
Todos estos beneficios no se observaron, sin embargo, en las personas que dormían en placebos, es decir, en sistemas de descanso sin nuestra tecnología.

¿En qué consiste el ideario sobre el que pivota la compañía?
J.A. HOGO es una compañía comprometida con la mejora de la salud y calidad de vida de los ciudadanos mediante el cuidado del descanso. El sueño es una necesidad básica del ser humano, ya que durante su actividad el cuerpo realiza numerosas funciones regeneradoras, consolidativas y estabilizadoras. Un correcto descanso es, por tanto, fundamental para el cuidado de la salud y para ello es absolutamente crítico el lugar en el que descansamos, que debe estar y permanecer libre de contaminación electromagnética, y la cama en la que lo hacemos, que ha de ser de máxima calidad y estar fabricada con exquisito cuidado.