Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 254 Mayo de 2020

Miguel Garrido de la Cierva, presidente de Confederación Empresarial de Madrid-CEOE


Carmen Peñalver

CEIM, como el resto de organizaciones empresariales, se empezó a fraguar en los primeros años de democracia a partir de 1976. Primero se fundaron una serie de organizaciones o agrupaciones empresariales con una serie de pioneros entre los que se encontraban José Antonio Segurado, Max Mazin, Celso García, Agustín Rodriguez Sahagún, Gonzalo Pascual y otros muchos... Pero fue en 1978 cuando, fruto de la fusión de varias de ellas, se creó la Confederación Empresarial Independiente de Madrid, cuyo principal objetivo era y sigue siendo, la defensa de los intereses de los empresarios de Madrid.

Como principal lobby empresarial de la Comunidad de Madrid, ¿cuáles son los principales fines de CEIM?
El primer fin de CEIM, y uno de los objetivos por los que se fundó, es el de representar y defender los legítimos intereses de sus asociados, fomentando las actuaciones necesarias para facilitar la realización de sus actividades empresariales. Pero, como patronal madrileña, también está en nuestro ADN fomentar y defender la iniciativa privada en el marco de la economía libre de mercado, participar en la negociación colectiva, en el diálogo social e intervenir en materia de conflictos en el orden social, así como promover el desarrollo empresarial en beneficio del bienestar social.

¿Cuáles son sus poderes, es decir, organizaciones asociadas, volumen total de empresas, trabajadores, etc.?
La Confederación Empresarial de Madrid tiene representación en más de cien organismos e instituciones, tanto a nivel nacional, como regional y local, en las que representa a las más de cien organizaciones asociadas, de las que a su vez, dependen más de 237.000 empresas; por lo que, CEIM cuenta con capacidad y legitimidad para trasladar a las Administraciones Públicas las propuestas necesarias que impulsen la actividad económica y fomenten la competitividad de las empresas.

¿Cuántas empresas asociadas directamente y por qué esta figura?
En la actualidad, CEIM cuenta con más de 140 empresas asociadas directamente y que a través de la Confederación encuentran un espacio de diálogo, junto a las asociaciones sectoriales y territoriales, en el que exponer sus principales necesidades. A través de las comisiones, consejos y grupos de trabajo de CEIM, se tratan de forma específica e individualizada los temas que preocupan a los empresarios, para después, poder trasladar a los distintos organismos e instituciones públicas.

¿Cuáles son los principales servicios que ofrecen a sus asociados?
Soy un firme defensor del asociacionismo empresarial. Siempre he pensado que es la herramienta más potente que existe para unir fuerzas y defender los intereses comunes de los empresarios. Por ello creo que, el principal servicio que ofrece CEIM a sus asociados es el formar parte de un todo y que su voz tenga más fuerza. Lograr éxitos como un conjunto de empresarios, que, de manera individual, implicarían un sobreesfuerzo con pocas probabilidades de éxito.

¿Animaría a las empresas a invertir e instalarse en la capital de España?
Sin ninguna duda. Madrid es un lugar excelente para poner en marcha proyectos empresariales, y los datos demuestran que la Comunidad de Madrid ha sido y es un ejemplo de cómo una buena gestión por parte de las Administraciones Públicas revierte directamente en la competitividad de las empresas y, por consiguiente, en el bienestar social. El clima de libertad y apertura económica es el más adecuado para atraer inversiones a nuestra región.

¿Cuáles cree que son los puntos fuertes de Madrid?
A día de hoy, Madrid es la primera economía de España gracias, principalmente a tres circunstancias: una política fiscal de impuestos bajos, un diálogo social, entre las Administraciones Públicas y los agentes sociales, eficaz, y una estabilidad institucional.
Asimismo, Madrid tiene un gran potencial en industria, comercio, turismo, innovación o logística, entre otros sectores, y la colaboración público-privada es fundamental para seguir impulsando políticas que beneficien a toda la sociedad madrileña.

¿Y en qué necesitaría mejorar para ser más competitiva?
Como empresario, creo en la importancia de la mejora constante, y por ello, siempre hay que buscar fórmulas para seguir creciendo e innovando en todos los sectores. Debemos trabajar, por ejemplo, en convertir a Madrid en un hub de la innovación a nivel mundial, así como en un hub de mercancías; asimismo, es importante seguir impulsando el turismo de calidad, promocionando la Marca Madrid en el extranjero o potenciar el sector industrial y el comercio, grandes motores de la economía madrileña.

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