Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 259 Noviembre de 2020

José Luis García-Palacios Álvarez, presidente de la Caja Rural del Sur

Fernando Arnaiz

José Luis García-Palacios Álvarez es el actual presidente de la Caja Rural del Sur (CRS). En 2015 fue nombrado presidente de la Federación Onubense de Empresarios. Un hombre andaluz, honesto y sencillo; un profesional con mucha empatía forjado en el trabajo diario e intenso que le inculcó su padre, mismo nombre y perfil extraordinario, y en el esfuerzo de defender y poner en valor el sector agrícola y ganadero de Huelva, Andalucía y España, por este orden. Un empresario defensor a ultranza de la pyme, que apuesta decididamente por el asociacionismo y la colaboración como base del desarrollo y el crecimiento económico.

José Luis, ¿de qué manera puede ayudar una entidad financiera como la CRS a mejorar la situación social y política derivada de la crisis por el COVID-19?
Desde el punto de vista político, durante los últimos meses se han aprobado normativas que, a mi juicio, no tienen un solape satisfactorio con la situación actual, es decir, que están bastante lejos de la realidad. Y esto, sin duda, habrá que analizarlo y resolverlo. Por otro lado, el esfuerzo de la Caja durante el confinamiento ha sido máximo, ya que, a diferencia de otras entidades financieras, no hemos cerrado ni una sola de nuestras 316 oficinas. Es cierto que, desde los servicios centrales, se han ofrecido soluciones de teletrabajo a determinadas personas para mantener la distancia de precaución sanitaria. Siempre hemos tenido claro que una decisión alocada de cierre masivo de oficinas, probablemente hubiera generado inquietud e incertidumbre entre una parte importante de nuestros clientes.
En este sentido, la CRS tiene una máxima por la cual situamos al cliente, al socio y al usuario en el centro neurálgico de nuestro trabajo. La situación que hemos vivido, sorprendente y novedosa, nos ha obligado como Cooperativa de Crédito a adoptar decisiones colegiadas y consensuadas entre todos, impulsando más que nunca la relación con las empresas, los autónomos, las familias o con aquellas personas más vulnerables, manteniendo el espacio y el escenario de confianza al que están acostumbrados.
Para volver al escenario anterior a la crisis sanitaria, y no a esa nueva normalidad que tratan de vendernos como concepto inquietante, es necesario recuperar valores, como la solidaridad y la generosidad, pero sobre todo la empatía y la colaboración para resolver los problemas sobrevenidos por esta pandemia que está afectando a todos sin excepción. 

Entrando directamente en datos económicos, ¿cómo valora la gestión y los resultados del último ejercicio?
Los últimos años han sido muy buenos, pero muy laboriosos. Desde que mi padre (José Luis García Palacios) dejo la presidencia de la entidad, en 2017, a mí me tocó cerrar casi algo más de la mitad de ese ejercicio y afrontar los posteriores como presidente. El pasado año 2019 fue muy importante a nivel personal y profesional por muchas razones, entre otras por no contar a mi lado con una figura tan relevante como mi padre, que falleció en noviembre de 2018.
El pasado año ha sido de los más brillantes en toda la historia de la Caja Rural del Sur, ya no sólo por los resultados cuantitativos, sino por los cualitativos. Hemos renovado y mejorado las calificaciones que nos había otorgado Fitch (Agencia Internacional de Calificación Crediticia) y, evidentemente, esta circunstancia nos va a permitir recuperar con ilusión la actual situación derivada de la crisis sanitaria.
El esfuerzo del Consejo Rector o del Comité de Dirección no es más que el resultado de cumplir una misión encomendada para administrar los fondos de terceros, concretamente de algo más de 135.000 socios que son los propietarios de la cooperativa de crédito.
El trabajo que hemos realizado de permanente revisión de los fallos que pudiéramos estar cometiendo, ha dado como resultado una sucesión de pequeños éxitos de estabilidad futura. No buscamos un éxito económico, ni grandes beneficios, sino la permanencia a largo plazo; una evolución siempre en positivo y con un crecimiento sistemático.
La agencia Fitch Ratings ha mantenido la calificación crediticia a largo plazo de Caja Rural del Sur en BBB+, por lo que la entidad es ratificada por la agencia en su posición de solvencia y fortaleza estableciéndose así entre las mejores entidades del sector financiero español.
Según la agencia, la capitalización sigue siendo una fortaleza del rating de la entidad dado que su ratio de capital ordinario de nivel 1 (CET1) es del 19,8% a finales de 2019, lo que la sitúa en una posición muy favorable en comparación con las entidades del sector nacional y está muy por encima de los requerimientos normativos.