Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 261 Enero de 2021

Anna Gener Surrell, CEO de Savills Aguirre Newman Barcelona

Paloma Serrano 

“Asumí la dirección de nuestra oficina en Barcelona en septiembre de 2007, a las puertas de la gran crisis financiera y económica que nos castigó durante siete largos años. De esta vivencia aprendí la importancia de configurar un equipo sólido y unido. La dinámica de trabajo y la complicidad que tejimos durante esa etapa fueron claves para afrontar la recuperación de manera rápida y exitosa. La crisis actual nos vuelve a poner a prueba, pero tenemos muchos más recursos y mucha más experiencia para superarla”. 
“El devenir de nuestra actividad está íntimamente ligado a la evolución económica y social de Barcelona, pues el negocio inmobiliario es indisociable del territorio en el que se actúa. Nos sentimos afortunados de trabajar en Barcelona, pues es una ciudad que periódicamente se reinventa, lo que nos obliga a actualizarnos. El principal cambio que hemos vivido en estos últimos años es el crecimiento de la industria digital y tecnológica, que ya supone el 25% de la contratación de oficinas de nuestra ciudad”, indica Anna Gener Surrell, CEO de Savills Aguirre Newman Barcelona. 

La pandemia ha puesto en cuestión la ciudad como modelo de organización social ¿cómo cree que será la ciudad del futuro? 
Es cierto que los ámbitos urbanos no proporcionaron una gran calidad de vida durante el confinamiento, pero una vez superemos esta circunstancia insólita, las ciudades recobrarán su brillo natural, pues seguirán siendo el lugar donde se concentrará la mayoría de los puestos de trabajo, de los servicios y de la oferta cultural. Seguiremos concentrándonos eminentemente en las ciudades, pero replanteando lo que sea necesario mejorar. 
El modelo típicamente mediterráneo, de mezcla de usos urbanísticos (vivienda, oficinas, equipamientos) en un mismo barrio, e incluso en una misma manzana, será cada vez más apreciado en todo el mundo. Vamos hacia una ciudad de múltiples centros, que funcionarán de manera autónoma, lo que quitará presión al transporte público y reducirá el uso del automóvil. 

El confinamiento nos obligó a trabajar aislados de nuestro entorno profesional, ¿Qué aprendizajes llevó a cabo en relación a esta experiencia?
Durante el confinamiento aprendimos que, gracias a la tecnología, es posible trabajar desde cualquier lugar. Este hecho es relevante, pues propiciará que el presencialismo, tan arraigado en nuestro país, sea sustituido por una cultura organizacional más enfocada a objetivos, lo que redundará en un incremento de la productividad de nuestras organizaciones. 
Vamos hacia fórmulas mixtas en las que el teletrabajo ganará terreno, pero las oficinas seguirán siendo el lugar prioritario para desarrollar nuestro trabajo, pues son el espacio en el que interactuamos las personas que constituyen nuestra organización. Es el espacio donde aprendemos, creamos, surgen ideas al trabajar y compartir en equipo y se generan oportunidades de manera informal al vernos. Es donde se genera la cultura de una empresa y se desarrolla el orgullo de pertenencia tan necesario para retener y atraer talento. 
Durante el confinamiento eché mucho de menos a los miembros de mi equipo. La distancia empobreció mi trabajo y me quitó calidad de vida. Esta experiencia me ha enseñado lo importante que es formar parte de un grupo de personas que te permita aprender, progresar y mejorar cada día. El equipo es la energía que te impulsa a ir más allá. 

¿Cómo cree que va a afectar el trabajo en remoto a medio y largo plazo? ¿Cómo serán las oficinas del futuro? 
Hemos visto que podemos trabajar desde casa, pero el verdadero aprendizaje ha sido que necesitamos las oficinas y que la clave es la flexibilidad. Más allá del teletrabajo, se ha producido una enorme aceleración del modelo flexible, entendiendo flexibilidad como dar a las personas la capacidad de elegir y que sea la empresa qué días teletrabajas. Al final, realmente, la clave son siempre las personas. 
Nuestros clientes nos están encargando re-pensar integralmente el concepto de oficina física, para convertirlo en un lugar atractivo y que seduzca a sus personas. El objetivo es que prefiramos ir a la oficina porque nos aporta más, porque es el lugar de encuentro y comunicación, donde aprender y donde se representan los valores y la cultura de la empresa, donde se generan y comparten los éxitos y donde se adquiere el sentimiento de pertenencia necesarios para retener y atraer talento. Las oficinas del futuro van a ser lo que las personas que trabajan en ellas necesitan para hacer las cosas mejor. 

Se ha evidenciado que el mundo Post-COVID tiene grandes retos que afrontar. ¿Qué transformaciones cree que deberemos llevar a cabo? 
En el mundo Post-COVID las ciudades deberán reconvertirse profundamente para proporcionar una mayor calidad de vida a sus habitantes, atendiendo a cuestiones tan relevantes como la cohesión social y la emergencia climática. En este sentido, el urbanismo es una herramienta excelente para lograr estos objetivos, pues está demostrado que una adecuada regeneración urbana atrae talento, que, a su vez, atrae empresas e inversiones.