Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 266 Junio de 2021

Víctor Sarasola, director comercial de CUPRA España

Carmen Peñalver

CUPRA La compañía empezó a emplear esta denominación con el Ibiza CUPRA en 1996 como homenaje al Ibiza Kit Car que se adjudicó el Campeonato del Mundo de Rallyes en la categoría de 2 litros. Desde aquel momento, las versiones CUPRA han sido siempre sinónimo de deportividad, un diamante en bruto que solo faltaba pulir gracias a la pasión que siempre ha demostrado por los coches deportivos.

Parece que durante los últimos años hay un boom en los grandes grupos por crear marcas independientes. ¿A qué es debido en el caso de CUPRA?
La transformación de la industria de la automoción ha establecido nuevas reglas y ha creado una oportunidad ideal para que surjan nuevas marcas. Vimos el potencial para crear una marca diferente con personalidad propia para los amantes del automóvil y de la conducción, pero con dos matices importantes: uno, se adapta a lo que significa el rendimiento en la era de la electrificación, y dos, es, sin renunciar a su origen, algo más que una marca deportiva. Debemos ampliar nuestro abanico de clientes para gente que busca diseño, sofisticación, ser una marca de estilo de vida, más global, más allá de las prestaciones puras. Buscamos clientes que aspiran a algo diferente, emocional, con un punto desafiante contra los convencionalismos.

Imaginamos que el proceso de transición no ha sido fácil. ¿Cuáles han sido los mayores retos?
Lanzar una marca nueva siempre es un reto. Sin embargo, CUPRA ha sorprendido a todos con un crecimiento exponencial que ha superado todas las expectativas iniciales. Desde febrero de 2018, cuando presentamos a nivel mundial la marca CUPRA en Terramar, no hemos parado de trabajar. Nuevos productos, creación de los equipos a todos los niveles, expansión nacional e internacional... en cualquier nacimiento de una nueva marca, el mayor reto es darse a conocer, que la gente, el cliente te conozca y sepa ubicarte en el mercado.
CUPRA tiene un rol definido, su propia personalidad y sus propios atributos, y se dirige a perfiles de clientes específicos. Asimismo, apunta a un segmento de mercado que está entre el mercado masivo y el premium tradicional.

Dentro de su plan estratégico, ¿qué objetivos se han marcado como prioritarios y cuáles son los más importantes a largo plazo?
A nivel comercial, contemplamos una previsión de quintuplicar las ventas en España, y en esto hay tres pilares. Primero, la base de todo es el producto. Usted sabe que, en este negocio, el producto lo es todo. Tenemos un desarrollo muy avanzado en este apartado, con grandes renovaciones y el lanzamiento reciente del CUPRA León y del CUPRA Formentor. Este último modelo va a desempeñar un papel fundamental, ya que estamos hablando de que gran parte de nuestras ventas provendrán de este vehículo. Ya no es un tema de número de modelos, sino también de oferta comercial. Aquí hay dos aspectos. En primer lugar, la amplitud de opciones al ofrecer propulsores de gasolina y diésel de 150CV, y de otro lado, la gran apuesta por la electrificación con nuestros modelos, lanzando incluso simultáneamente las versiones de combustión interna y las híbridas enchufables, como en el caso del León.
El segundo de los objetivos clave es contar con una red exclusiva a nivel de puntos de venta. En este sentido ya contamos con cien puntos de venta especialistas y exclusivos de CUPRA en España. Hay un proceso progresivo de exclusividad de las instalaciones tanto a nivel de producto como de personas.
Por último, el tercer objetivo es generar experiencias de marca para el consumidor únicas y poco convencionales. En este sentido CUPRA se ha convertido en el socio exclusivo de automoción y movilidad del F.C. Barcelona y en el patrocinador premium del World Padel Tour, y principal patrocinador de la Federación Internacional de Pádel (FIP). Para acompañar estos acuerdos, CUPRA ha formado un equipo de élite de embajadores, del que forman parte el portero alemán Marc ter Stegen, el piloto sueco Mattias Ekström y cinco de los mejores jugadores de pádel del mundo, entre ellos Fernando Belasteguín. Por su parte, la firma cuenta también con el taller de coches de carreras CUPRA Racing Factory, donde ha desarrollado el CUPRA e-Racer, primer turismo de competición 100% eléctrico, destinado al campeonato Pure E-TCR. Además, se ha convertido en la primera marca automovilística en participar en la competición off-road de SUV eléctricos Extreme E.