Bienvenido a Sector Ejecutivo, revista de Economía y Empresas / España, Nº 298 Mayo de 2024

Purificación Pujol Capilla, doctora en Derecho Civil

Antonio Blanco

Purificación Pujol, Doctora en Derecho Civil, exmagistrada, lleva desde hace más de treinta años dedicándose, entre otras tareas, a la enseñanza. No en vano es, según las editoriales, la autora jurídica más vendida de todos los tiempos. Sus manuales de Actuaciones en Sala son conocidos por la gran mayoría de universitarios y por no pocos abogados, unos noveles y otros que, aun llevando años de ejercicio, no cesan en el empeño de mejorar su actividad ante los tribunales.
Actualmente, compagina su labor docente con el desempeño de la función de consejera del despacho de abogados Montero Aramburu y, además, es miembro del Consejo de Administración de un banco.
Experta en derecho procesal, escribió el primer libro que se lanzó al mercado sobre protocolo jurídico “Guía de Comportamiento en las actuaciones judiciales”, cuya primera edición sólo se encuentra en subastas de internet a precios desorbitados. Luego le siguieron otros hasta tener en el mercado más de doce libros. Sus “Manuales de Actuaciones en Sala” en el área civil, familia, penal y laboral han sido adquiridos por diversas facultades y colegios de abogados. También es autora de numerosos artículos científico- divulgativos
Durante su ejercicio como magistrada celebró miles de vistas, siendo algún año una de las jueces que más sentencias dictó en España. Sirvió en distintos juzgados de civil, mercantil, penal, familia, contencioso administrativo, laboral… resolviendo pleitos de gran repercusión mediática en distintos juzgados mercantiles, como el primer auto relativo a AFINSA, además de resolver otros pleitos del área mercantil de importes económicos cuantiosos. En juzgados civiles le ha tocado lidiar con delicados asuntos como las medidas cautelares de la Liga de Futbol en 2011.
Tiene una merecida fama de trabajadora, integradora de equipos y empática. Purificación es, sobre todas las cosas, amiga de sus amigos, por ello, quienes la conocen dan fe de esas y otras cualidades. Quiénes han trabajado con ella la admiran, y quiénes han llegado a formar parte de su círculo de confianza dan gracias de tenerla muy cerca.

¿Desde cuándo se dedica a la formación como parte de su actividad profesional?
Antes de terminar la carrera ya ayudaba en la realización de prácticas para alumnos de primeros cursos en la cátedra de derecho mercantil y civil de la Universidad Central de Barcelona. Desde entonces nunca he abandonado la enseñanza, unos años con mayor asiduidad que otros. Eso sí, siempre he compaginado la docencia con otras tareas profesionales.

¿Añora la actividad judicial, le gustaría regresar a impartir justicia?
Servir en los distintos juzgados que me han asignado ha sido muy grato y satisfactorio. Es importante que a uno le guste el trabajo que desempeña y esa circunstancia siempre ha estado presente en todos mis quehaceres profesionales. Tanto es así que, incluso días en los que mi salud no era del todo buena, he acudido al juzgado si mi ausencia suponía un quebranto a otras personas. En los dieciocho años de ejercicio como juez se tuvieron que suspender los juicios una vez. Ese día, acudí al trabajo con mucha fiebre y, tras celebrar el segundo juicio de la mañana, perdí el conocimiento. Tuvo que venir el SAMUR y claro, el resto de los juicios señalados no los pude celebrar. Ahora lo cuento como un hecho anecdótico, pero en realidad fue una insensatez y, con toda la razón, me llevé una regañina del que desempeñaba en aquel tiempo el cargo de juez decano, José Luis Armengol.

¿Cómo surgió la idea de llevar el metaverso a la formación?
Soraya Portillo, una emprendedora ejemplar, patentó un sistema para mejorar “hablar en público” en aquellas personas que deben dictar conferencias, dar charlas y conectar con la gente. Ese sistema se denomina “Chiara” y está teniendo un gran éxito en el mercado. Ella me propuso dirigir la vertiente jurídica de este producto y crear la versión de “actuaciones en Sala”. Así, pudimos elaborar un sistema llamado “Chiara Legal”. Se llevo a cabo grabando en distintas sedes judiciales con jueces y letrados de la Administración de Justicia en ejercicio, elaboramos unos guiones y se fingió la celebración de juicios, planteando distintas situaciones en las que el abogado puede enfrentarse. En realidad, se elaboraron guiones como si fueran de cine y los jueces y letrados los siguieron al pie de la letra, hasta grabar doce escenarios distintos.
El estudiante o abogado en práctica una vez puestas las gafas de realidad virtual se sumerge en una sala de vistas y, en todo momento, sigue las instrucciones del juez que, según el escenario, tiene distintas actitudes. Así, cuando el juez dice: “Señor letrado tiene la palabra” el abogado tiene que comenzar su informe y hacer caso, en todo momento, a las indicaciones del juez. Tiene un reloj en el que ver el tiempo que está exponiendo y, además, puede introducir dentro de las gafas unas notas que puede leer y hacerle de guía durante su intervención. El sistema va a detectar desde el lugar al que el usuario dirige la mirada, el tono, las pausas (llenas o vacías) y cualesquiera otras circunstancias que su detección pueda servir para instruir en una mejoría del informe jurídico.